
| Name | Rama del Juramento Escarchado | |
| Family | Weapon, Bow | |
| Rarity | ||
| Conversion Exp | 300000 | |
| Base Attack | 44.34 | |
| Substat Type | Critical Damage % | |
| Base Substat | 19.2% | |
| Weapon Affix | Saludo del amanecer | |
| Affix Description | Aumenta la DEF en un | |
| Description | Un arco largo forjado con una antigua madera blanca que, en un pasado remoto, perteneció al rey de los Jack Frost de las tierras del norte. | |
| Weapon Ascension Materials |
| Table of Content |
| Weapon Stats |
| Weapon Affix |
| Item Story |
| Gallery |
Weapon Stats
| Lv | Atk | Bonus CritDMG% | Materials | Total Materials |
| 1 | 44.34 | 19.2% | ||
| 20 | 110.17 | 33.93% | ||
| 20+ | 141.27 | 33.93% | ||
| 40 | 209.82 | 49.44% | ||
| 40+ | 240.92 | 49.44% | ||
| 50 | 275.46 | 57.2% | ||
| 50+ | 306.66 | 57.2% | ||
| 60 | 341.46 | 64.95% | ||
| 60+ | 372.56 | 64.95% | ||
| 70 | 407.81 | 72.69% | ||
| 70+ | 438.91 | 72.69% | ||
| 80 | 474.55 | 80.45% | ||
| 80+ | 505.65 | 80.45% | ||
| 90 | 541.83 | 88.2% |
Weapon Affix
| Lv | Affix Progression | Materials |
| 1 | Aumenta la DEF en un | |
| 2 | Aumenta la DEF en un | |
| 3 | Aumenta la DEF en un | |
| 4 | Aumenta la DEF en un | |
| 5 | Aumenta la DEF en un |
Item Story
En una época muy remota, los campos despreocupados estaban gobernados por las canciones bucólicas y las flores exuberantes. Incluso las más gélidas ventiscas se acobardaban y retrocedían ante los majestuosos bosques de robles. Aquella era una época libre de hambrunas y escasez, en la que los hijos del paraíso cantaban para celebrar el amor del cielo. La gente de Arcadia, que alardeaba de haber sido bendecida por los mil vientos, creía que la gloria de la ciudad sagrada, apartada del mundo, perduraría para siempre. Pero cuando la bruma de la calamidad arrebató el fluir de la vida, el gélido silencio sepulcral enterró el viento primaveral del antiguo reino. El caballero de la Rama dorada, que había perdido su hogar, cargó con el trágico anhelo de salvar a su reino, por lo que se adentró solo en la interminable oscuridad de la nieve y la escarcha. “Gunnhildr, héroe del vaticinio, ilustre descendiente sagrado, última esperanza de nuestro pueblo... Solo arrancando la pura e inmaculada rama dorada podrán volver a brotar nuevos retoños del árbol marchito. Solo arrancando la pura e inmaculada rama dorada podrá nuestro paraíso sellado seguir existiendo durante muchos años más”. Al final de su largo y arduo periplo, el caballero que atravesó las llanuras heladas encontró al fin otro bosque sagrado intacto. Los sacerdotes que debían servir y adorar al árbol blanco habían desaparecido, y una criatura que se hacía llamar rey ocupaba las ramas de las que se había marchado la emisaria. Sin embargo, ese “rey” no era un amo legítimo, sino un sirviente atado a un antiguo mandato que ahora se desvanecía; un Jack Frost al que le encantaba burlarse y jugar con los viajeros perdidos. El caballero no dejó de suplicarle, y superó quién sabe cuántas pruebas caprichosas e imposibles. Sin embargo, el rey de las hadas, imponente como una montaña, seguía poniendo excusas y se negaba a dejar que se adentrara en el bosque sagrado. Así pues, ambos se pelearon por la rama dorada capaz de detener catástrofes, y para hacer revivir la ciudad en ruinas del féretro de la muerte. Entonces, un duelo sin palabras dio comienzo en las ruinas forjadas con hielo, donde las espadas y la escarcha se entrelazaron formando una siniestra y gélida tempestad. Cuando el caballero hizo caer la corona del rey de las hadas con la punta de su espada, le suplicó una vez más que le concediera la rama dorada que salvaría a su reino. Sin embargo, cuando el cruce de espadas cesó y la ventisca amainó, la verdad que quedó al descubierto era tan fría que calaba hasta los huesos. La rama dorada e imperecedera de la profecía había sido impregnada por la caótica aurora a lo largo del interminable paso de los años. El torrente del mundo de la luz arrasó con el último vestigio de calidez humana y de vitalidad de la vegetación. Lo único que dejó fue tan solo una rama seca y marchita suspendida en el aire, incapaz de soportar el peso del deseo de remodelar el paraíso. La criatura de la escarcha no podía comprender que el árbol sagrado y sus bendiciones hubieran perecido junto con los sueños de su antiguo amo. Se limitó a seguir custodiando, conforme a su juramento, el sepulcro que una vez fue considerado tierra sagrada. Al arrojar su espada bajo el árbol sagrado marchito, el caballero que había perdido su hogar no pudo evitar reírse. El paraíso sellado no podía seguir existiendo para toda la eternidad, igual que los dioses tampoco podían salvarse a sí mismos. Abandonando la vana obsesión de restaurar su reino, el caballero emprendió un incierto camino de regreso a casa hacia las tierras del sur, azotadas por el viento y la nieve. Durante el resto de su vida, guiaría a los supervivientes de Arcadia que deseaban abandonar la ciudad en ruinas. Los llevaría hacia el sur, ante el trono del señor de la torre que abatió al dragón malvado, para que buscaran un nuevo refugio. Evidentemente, el burlón rey de los Jack Frost desconocía todo esto, y simplemente aceptó su derrota con serenidad. Entregó la rama dorada, ya desprovista de toda naturaleza divina, a aquella viajera, y bendijo a esa frágil y diminuta mortal para que encontrara un nuevo amanecer. Finalmente, deseó que el creador que puso en ese lugar al Jack Frost pudiera también, algún día, emprender el camino de regreso a casa. |





2 responses to “Rama del Juramento Escarchado”
This bow somehow looks like Sigewinne’s signature…
Looks like a recoloured Amos’ Bow to me but maybe they both are.